GPF

Nivel Experto

¿Te vas a comprar un coche de gasolina? Te presentamos el GPF

7 Nov , 2017  

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Sí, los coches de gasolina también tienen filtro de partículas GPF. Total te explica por qué.

Ya no basta con reducir el consumo de combustible al máximo para cumplir con las normativas actuales de emisiones. Ni siquiera si hablamos de coches de gasolina. Así que a los constructores de vehículos les ha tocado tomar medidas en estos vehículos parecidas a las que ya utilizaban para los diésel.

Seguro que te suena el filtro de partículas de los vehículos diésel, también conocido como FAP o DPF, entre otras razones porque ya te hemos hablado de él en este mismo blog. Efectivamente, nos referimos a ese elemento que va situado en el escape y sirve para eliminar las partículas, que forman parte de los contaminantes de la combustión y son peligrosas para la salud. Bien, pues parece que ha llegado el momento de que te familiarices con otras siglas: GPF. Se refieren al filtro de partículas para coches con motorización de gasolina.

 

Empatados en partículas

Algunos coches de gasolina, sobre todo de alta gama, ya llevan cierto tiempo utilizando los GPF para cumplir con la norma Euro VI, aunque este elemento se empieza a popularizar ahora. Como Euro VI es todavía más severa con los niveles de emisiones que sus predecesoras, resulta que en la actualidad un vehículo de gasolina emite los mismos niveles de partículas que uno con motorización diésel.

Lo que ocurre es que los automóviles diésel llevan más tiempo utilizando en sus escapes sus propios filtros de partículas, que son elementos que requieren un mantenimiento e incluso su sustitución si no funcionan correctamente o si han cumplido un kilometraje determinado.

Con el endurecimiento de la norma Euro VI, también los propietarios de coches de gasolina tendrán que estar pendientes de su propio filtro de partículas, un elemento necesario para que sus vehículos cumplan con el estándar de emisiones.

Sustituir los filtros de partículas tiene un coste elevado, según la marca, ya que suma el precio de mano de obra al de la pieza, que no es económica. El precio por este trabajo oscila entre los 500 y los 3.000 euros, dependiendo del tipo de filtro (regenerado u original) y del vehículo, ya sea un turismo, una furgoneta o una pickup. Resumiendo: esta operación no es barata y en breve la van a tener que asumir también los conductores de vehículos a gasolina.

 

¿Qué son las partículas?

Es probable que en este punto te preguntes qué son las dichosas partículas y por qué te van a costar un dinero extra. ¿Te has fijado alguna vez en el escape de un coche con un motor diésel viejo? Cuando está en la carretera, de vez en cuando lanza una bocanada de humo negro. Ese color lo dan las partículas, que no son otra cosa que carbonillas finas producto de la combustión del gasóleo en su cámara correspondiente.

Las partículas se generan porque la combustión es deficiente. Ten en cuenta que la combustión ideal daría como resultado únicamente dióxido de carbono y agua. Además, debes saber que son perjudiciales para la salud: son compuestos carbonosos sólidos que pueden llegar a nuestra sangre a través de nuestros pulmones.

Los motores de gasolina también producen estas partículas, aunque en menores cantidades, por eso este proceso es menos escandaloso. Pero, claro, la evolución de las normas EURO sobre emisiones y la utilización de los sistemas de tratamiento de los gases para cumplir con ellas ha traído como resultado que las emisiones de partículas de un motor gasolina lleguen incluso a ser superiores a los límites establecidos para los diésel.

Así que los fabricantes se han visto obligados a utilizar sistemas en el escape que eliminen las partículas que se han formado y hagan que las emisiones sigan dentro de los valores que pide la norma. Es decir: filtros de partículas adaptados a las necesidades de los motores de gasolina, los GPF (Gasoline Particulate Filter).

 

Pero… ¿por qué ha pasado esto?

Es posible que te llame la atención el hecho de que, con motores cada vez más evolucionados, las emisiones de partículas de los vehículos de gasolina se acabaran equiparando a las de los diésel.

Volvamos a la combustión: ya sabes que, si es deficiente, produce estas partículas. También sabrás que el consumo de combustible influye en la producción de dichas partículas. Bien, pues resulta que las medidas que han ido tomando los fabricantes de coches para reducir el gasto de carburante de sus modelos presentan ligeras desventajas relacionadas con la combustión y las carbonillas que tantos quebraderos de cabeza nos están generando.

Como las partículas que se producen al quemarse el combustible están relacionadas con el consumo, el primer objetivo de todos los fabricantes de coches ha sido reducir éste al mínimo. Para eso, se emplean todos los medios que tienen a su alcance: turbos, turbos variables, diseños de la cámara de combustión, inyección directa, mayores presiones de inyección (cercanas a los 200 bares), etc. Si no se puede disminuir más desde el motor, se introducen los sistemas de tratamiento de los gases de escape (catalizadores, filtros, EGR…)

¿Qué ocurre? Que los sistemas de inyección directa en los motores de gasolina (GDI) favorecen, efectivamente, que el coche consuma menos gasolina, pero como el combustible se inyecta en la cámara de combustión, se necesita un tiempo mayor para que se produzca la mezcla adecuada de aire y gasolina. En los motores anteriores no pasaba eso: la gasolina tenía suficiente tiempo para que la mezcla fuera homogénea. Pero en la inyección directa, el tiempo de mezcla es distinto, así que tenemos zonas en las cuales la relación gasolina-aire puede ser rica o pobre en carburante.

En resumen: como la mezcla no es completamente homogénea, la combustión es ligeramente peor. Y ya tenemos con nosotros la aparición de las dichosas partículas también en los coches con motores de gasolina.

Ya te hemos contado por qué los coches de gasolina tienen que utilizar también filtro de partículas. En próximos artículos te explicaremos algunas particularidades más, cómo mantener el GPF en buen estado y por qué utilizar aceites de calidad adecuados al vehículo te ayudará en esta labor.

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