Te contamos algunas curiosidades sobre aceites para vehículos veteranos.

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Así son los lubricantes para coches antiguos (1)

2 Oct , 2018  

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Te contamos algunas curiosidades sobre aceites para vehículos veteranos.

¿Recuerdas cuando te hablábamos sobre el cambio de aceite en los coches clásicos? Te contábamos cómo utilizar productos específicos de calidad contrastada te podía ayudar a mantener joven una de estas joyas durante más tiempo. En esta ocasión, nos gustaría hablarte sobre algunas particularidades de los motores de estos automóviles y cómo influyen sobre el tipo de aceite que se debe emplear para mantenerlos.

Para empezar, debemos hablar sobre la diferenciación entre coches “clásicos” y “antiguos”. Lo cierto es que todos contamos con nuestra propia definición, que se basa en una serie de criterios e ideas sobre qué es lo que hace que un coche se pueda catalogar de una u otra manera. Hay quien emplea la palabra “clásico” para referirse simplemente a una gama de automóviles interesantes que ya no se construyen. Otros se sienten más cómodos delimitando esta definición en el tiempo de manera más específica.

Por norma general, se consideran clásicos los vehículos de más de 25 años y antiguos, los que tienen más de 60 años. No todos están de acuerdo con una definición única, pero sí conviene establecer que, cuando hablamos de coches antiguos, lo hacemos sobre los “bisabuelos” de los coches actuales. Es decir: nos referimos a automóviles de hace más de 70 años, cuando los motores se encontraban a años luz de los avanzados y eficientes propulsores que utilizamos en la actualidad. Esta diferencia nos permitirá también hablar de manera más específica sobre su lubricación.

 

¿Qué diferencia los motores antiguos y los modernos en términos de lubricación?

Los motores de los automóviles antiguos se diferencian de los actuales de muchas maneras distintas. Desarrollan menos revoluciones, tienen holguras más grandes y, a menudo, tienen juntas fabricadas con materiales sensibles como el corcho o el caucho. También requieren de sus lubricantes una mayor cantidad de aditivos antidesgaste para evitar averías. Estas son algunas de las razones por las que elegir el mejor aceite para un coche antiguo requiere grandes dosis de atención y cuidado para poder acertar.

Vamos a tomar el ejemplo del mítico Ford T, el primero que se fabricó en serie de manera masiva. Cuando se construyó este modelo en 1909, los grados de viscosidad SAE que conocemos hoy en día simplemente no existían. Es más: algunos de los primeros motores de combustión interna se lubricaban con aceite de cacahuete, una clara muestra de que siempre hemos reconocido la necesidad de mantener lubricadas las piezas que se mantienen en contacto y en movimiento.

Por aquel entonces, los estándares de la industria para el aceite de motor eran muy distintos a los actuales. Así, se hablaba de aceites diseñados para el “uso en el cilindro” de un automóvil (es decir, “aceites de motor”). Estos productos se encontraban disponibles en el mercado en tres grados básicos, conocidos sencillamente como “ligero”, “medio” y “pesado”. En el caso del Ford T, el fabricante recomendaba en el manual el uso de un lubricante de motor “ligero”.

¿Qué significa todo esto? Que estas eran las designaciones para los lubricantes que se utilizaban entre 1920 y 1940. A partir de la creación de SAE (Sociedad de Ingenieros de Automoción), estos grados pasaron a contar con denominaciones que nos resultan más familiares: SAE 20 para ligero, SAE 30 para medio y SAE 40 para pesado.

 

¿Un SAE 20 para un coche antiguo? ¿Cómo es posible?

Los fabricantes de coches modernos recomiendan para sus motores más avanzados lubricantes con viscosidad SAE 0W-20. Por eso puede parecerte extraño que un antiquísimo Ford T utilice un aceite de motor SAE 20.

En este punto, debemos recordar dos cosas: a principios del siglo XX no existían aceites con aditivos detergentes y los lubricantes multigrado actuales se encontraban todavía a décadas de su invención.

Así, si nos referimos a la viscosidad SAE, los aceites multigrado se desarrollaron para ayudar a reducir el desgaste del motor, sobre todo durante el arranque del motor. Esto se debe a que el lubricante está frío y tarda más entonces en alcanzar las superficies correctamente, por lo que deja el motor desprotegido hasta que se calienta y fluye.

Esto es un problema particularmente serio para el Ford T y cualquier coche antiguo porque, a diferencia de los automóviles modernos, no cuentan con una bomba de aceite que permita moverlo. Esa es la razón por la que no queremos que sea demasiado viscoso.

Al elegir la viscosidad más adecuada para coches clásicos, siempre surgen dudas sobre qué grado SAE utilizar. Como durante el arranque es cuando se produce un mayor desgaste, lo mejor es utilizar el aceite de la menor viscosidad disponible, siempre teniendo en cuenta las recomendaciones del fabricante y también las condiciones ambientales del lugar en el que se encuentre el vehículo.

Si el coche se encuentra en una localización muy cálida, requerirá un lubricante con mayor viscosidad SAE, mientras que para usos en latitudes más frías será mejor elegir un aceite con menor grado SAE.

En un próximo artículo te hablaremos de los aditivos antidesgaste del lubricante en relación con los coches antiguos.

 

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