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Cómo evitar problemas con el turbo

10 Nov , 2015  

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Cómo evitar problemas con el turbo¿Los coches con averías en el turbo son una pesadilla recurrente en tu taller? Te damos algunas claves que te ayudarán a mantenerlos lejos.

Falta de potencia, ruidos en el turbo o humo blanco. Seguro que todos estos problemas te suenan mucho si tienes un taller de reparación de vehículos. Suelen anunciar la proximidad de una avería en el turbo, un fallo bastante común especialmente entre los motores de pequeña cilindrada que proporcionan un elevado par y potencia, con o sin filtro de partículas.

Estos motores entregan un rendimiento elevado,pero están sometidos a un alto estrés por las altas presiones y temperaturas de funcionamiento que soportan. Así, las piezas del motor realizan esfuerzos enormes. Si además no se mantiene el coche según las indicaciones del fabricante, entonces es cuando aparecen esos problemas que anuncian un inminente desastre, como por ejemplo una rotura del turbo.

Sorpresas (desagradables) que te puedes encontrar

Al desmontar el turbo te puedes encontrar con algunas sorpresas como por ejemplo que su eje esté roto, que exista un juego en el mismo, que falte la tuerca de fijación de este eje o que esté floja. Si no está la tuerca, ¡búscala! Si se queda dentro del motor después de la reparación, el turbo puede averiarse de nuevo.

Por norma general, al quitar el lubricante verás que el aceite está muy degradado, cargado de carbonillas y más viscoso (un cliente te dirá que está “espeso”). También verás, al realizar la reparación, que la culata está impregnada de un lubricante muy viscoso y que el filtro del turbo está obturado, lo que impide el paso del aceite.

El exceso de carbonilla que comentábamos procede de la combustión y sobre todo se da en los servicios severos en ciudad, en los que se trabaja a bajas revoluciones durante pocos kilómetros. Así se forma una gran cantidad de carbonillas que van directamente al aceite, que se espesa. También se puede dar por problemas en el sistema de aspiración del aire, es decir, en el filtro y las conducciones, puesto que al disminuir la entrada de aire se puede producir una combustión deficiente.

En concreto, el efecto del espesamiento del aceite es mayor en los puntos donde el lubricante encuentra una mayor resistencia a su paso, de tal manera que el filtro de aceite del turbo será el más afectado, ya que su función consiste, precisamente, en que pase la menor cantidad de suciedad posible.

Como consecuencia, se produce una mala lubricación de los cojinetes del turbo y de su eje. Por eso se producen los ruidos del turbo e incluso su rotura en casos extremos, porque pasa muy poco aceite hacia estos elementos, que se desgastan en exceso. Actualmente en los kits de reparación del turbo no se suele incluir el filtro de aceite para que el lubricante siga cumpliendo con su función en esta zona.

Una avería recurrente

Aunque hayas solucionado la avería, lo cierto es que se trata de un problema bastante tozudo que se puede volver a repetir. Así que para tratar de evitarlo debes tener en cuenta una serie de precauciones:

Controla el filtro de aire y el circuito de admisión: los defectos en la admisión de aire pueden provocar una formación de carbonillas elevadas debido a una combustión deficiente. Esto afectaría al aceite y aumentaría su viscosidad.

No dejes ni un resto del turbo sustituido: por ejemplo, comprueba que no se haya quedado la tuerca de fijación donde no debe, trozos de los alabes o aceite sucio que podrían provocar una nueva avería. En muchos casos tendrás que realizar una limpieza del motor con aceite nuevo y eliminarlo en poco tiempo.

Comprueba si hay presencia de metales en el cárter del aceite: si hace falta, limpia el cárter y haz una revisión completa que comprenda el tamiz de aspiración y la junta del tapón de vaciado, entre otros procedimientos.

Deshazte de la suciedad que haya quedado en el sistema: una vez reparado, puedes emplear algún producto limpiador de circuitos de engrase de motores. Normalmente se mantiene el motor al ralentí entre 10 y 15 minutos para eliminar después el aceite y el filtro. De esta manera no quedará suciedad en el sistema.

Verifica las presiones del sistema de lubricación: así verás si alguna parte del sistema presenta obturaciones que impiden el paso del aceite.

¿Y si aun así se repite la avería?

Como hemos comentado, esta avería es bastante tozuda y, a pesar de que hayas seguido con cuidado todas estas indicaciones, el coche puede volver al taller con el mismo problema. Esto se debe a que este fallo tiene mucho que ver con el tipo de conducción del cliente. Por esta razón, los fabricantes recomiendan cambios de aceite severos en estos coches, sobre todo cuando aparecen por primera vez con esta avería.

Por supuesto, si no se han empleado los aceites adecuados para el coche o se ha realizado un vaciado incorrecto del lubricante, los problemas en el turbo pueden aflorar. Así que los fabricantes recomiendan lo siguiente:

– Lubricantes: normalmente para este tipo de motores los fabricantes recomiendan un aceite sintético 5W-40 o un 5W-30. En este segundo caso si existe un filtro de partículas el aceite deberá ser compatible con el filtro. Así que sí: los lubricantes 15w-40 y 10w-40 están prohibidos. Esto es así porque un aceite sintético siempre es más detergente, por lo que tiene una mayor capacidad para evitar que las carbonillas se unan y espesen en aceite y, por tanto, facilita que el paso del aceite por los filtros de turbo.

Siempre es muy importante, pero en estos casos, lo es todavía más: hay que utilizar aceites de calidad que respeten las especificaciones del fabricante y seguir las indicaciones sobre el cambio del aceite, que normalmente será severo.

– Vaciado: con estos motores es muy importante seguir un sistema para el vaciado del motor adecuado, ya que si quedan restos del aceite usado, estarán muy cargados de carbonillas. Por tanto nunca (repite con nosotros: NUNCA) debes vaciarlos por la parte superior mediante una bomba (aspirado). Debes eliminar el lubricante en caliente, aflojando el filtro del aceite para facilitar el vaciado y desmontando el tapón de llenado. Después dejarás que el aceite fluya como mínimo durante 10 minutos. Una vez vaciado, debes montar un filtro nuevo: si no lo haces, tendrás un aceite lleno de suciedad que podría dar problemas

Cómo evitar problemas con el turbo

Resumiendo…

Recuerda siempre estos consejos que te da Total y verás cómo la recurrencia de las averías del turbo deja de ser una pesadilla para tu taller.

– Establece siempre cambios severos en este tipo de motores. Normalmente el aceite se cambiará como máximo cada 15.000 km o cada año.

– Avisa al cliente para que controle el nivel del aceite y realice los rellenados si es preciso. Este nivele debe estar por debajo del máximo y por encima del mínimo.

– Utiliza aceites sintéticos 5W-40 ó 5W-30 especialmente en este tipo de motores pequeños.

– Algunos fabricantes recomiendan limpiar el motor con un producto homologado que se añade al aceite entre cambios, aunque de momento esta recomendación no aparece en los libros de mantenimiento.

Por supuesto, no utilices cualquier lubricante: asegúrate de que el aceite que empleas cumpla con los estándares de calidad del fabricante. Es una buena manera de mantener a raya los problemas del motor y aumentar la satisfacción de tus clientes.

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