MAN, normativas para refrigerantes en vehículos pesados

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Camiones, autobuses y autocares necesitan refrigerantes adecuados. Así son las normas de MAN. 

Cuánta importancia tiene el líquido refrigerante y qué poco protagonismo se le suele dar. Un líquido que evita que al motor le dé un golpe de calor, que evita averías, corrosiones, cavitaciones, erosiones… Todo un héroe multitarea recorriendo los motores de los vehículos pesados.  

Los constructores de automóviles sí que saben lo que vale un buen refrigerante. Por eso, establecen sus propias normas. MAN es uno de los que las establecen para el mantenimiento del sistema de refrigeración de sus vehículos. Así, en función de la antigüedad que tengan, MAN recomienda distintos tipos de refrigerantes para sus camiones, autobuses y autocares.  

Por qué necesitamos buenos refrigerantes en los vehículos pesados 

Utilizar un refrigerante de calidad y adecuado a cada vehículo pesado es crucial para su buen mantenimiento. Esto se debe a las altas temperaturas de combustión que se alcanzan cuando se quema el gasoil o bien un combustible alternativo como es el gas natural. Al elevarse tanto las temperaturas durante este proceso, es necesario rebajarlas en las piezas que están situadas alrededor del motor. 

El refrigerante lleva a cabo su función precisamente en esa zona. Recoge el calor en las camisas y, mediante su circulación, lo lleva hacia otras zonas para emitirlo al exterior del vehículo.  

Esos intercambios son los que reducen las temperaturas del motor, que es el objetivo principal que queremos conseguir con el refrigerante. Es decir, queremos evitar que las piezas aumenten su tamaño a causa del calor y rocen unas con otras. De esta manera, las protegeremos frente a desgastes.  

En último caso, el refrigerante también evita que el pistón se pegue a la camisa y se llegue a producir arrancamiento de material. Como el producto se lleva el calor, las holguras del motor se mantienen y no se produce este tipo de averías. 

Por qué necesitamos refrigerantes de calidad 

Aunque los que acabamos de mencionar son los principales problemas que evita un buen refrigerante, no son los únicos. También se puede dar corrosión en las piezas y fenómenos como la cavitación y la erosión de los sistemas de refrigeración. De ellos dan buena cuenta los aditivos que incluyen los refrigerantes de calidad. 

Por ejemplo, los refrigerantes deben llevar concentraciones adecuadas de glicol, que ayuda a mejorar los puntos de ebullición y congelación del fluido. Junto a esto, hacen falta buenos aditivos que eviten esos problemas de cavitación, erosión o corrosión. Incluso la calidad del agua que se emplea en el producto es importante para el buen funcionamiento del vehículo. 

Todas estas son razones por las que se recomienda utilizar productos preparados a la concentración adecuada. El propio fabricante del motor o del vehículo será quien se encargue de dar las indicaciones adecuadas en este sentido. Unas indicaciones que están recogidas en sus normas. 

Además, es necesario tener en cuenta los metales y cauchos (gomas) utilizados en el sistema, ya que pueden variar de un fabricante a otro. Esa es la razón por la que las normas incluyen ensayos en los sistemas a la hora de aprobar los productos. 

¿Cuáles son las normas de MAN para refrigerantes? 

En el caso de Man, nos encontramos con estas normas para el mantenimiento de los sistemas de refrigeración de sus vehículos: 

MAN

Además, MAN recomienda sustituir el refrigerante siempre que su color varíe. Concretamente, cuando adquiera un color marrón o se enturbie. También cuando se alcance un kilometraje o tiempo determinados de cuatro años o 500.000 kilómetros, independientemente de la tecnología de producto utilizada. 

En cuanto al volumen de producto que hay que suministrar, lo cierto es que esa magnitud es variable en camiones, autobuses y autocares. Puede ir desde los 25 litros (más si contamos con el sistema intarder) hasta los 122 litros en el caso de modelos como el Lion’s Coach o el Neoplan Tourliner. 

Al igual que en el caso de los lubricantes, es muy importante utilizar refrigerantes de calidad contrastada que sean adecuados a cada vehículo pesado. Así mantendremos en forma su motor durante más tiempo, aumentando además la rentabilidad del uso del automóvil. 

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